Fue almirante de la flota de Corona de Aragón y de Sicilia, la cual comandó brillantemente durante todo el reinado de Pedro el Grande de Aragón. Se le concedió el condado de Cocentaina (convirtiéndose así en el primer conde de Cocentaina) como recompensa por su trayectoria militar.
Nombrado almirante en 1283, defendió Sicilia y los derechos de los reyes Corona de Aragón contra los angevinos tras las Vísperas sicilianas, derrotando a una flota francesa comandada por Carlos de Anjou en las inmediaciones de Malta. En 1284 derrotó al príncipe de Tarento (heredero del trono napolitano) en la bahía de Nápoles y realizó una espectacular campaña en Calabria. Posteriormente fue a Cataluña a petición de Pedro III el Grande, para hacer frente a los franceses. La victoria más destacable que obtuvo fue sobre la flota francesa de Felipe III, en la batalla de Formigues, los días 3 y 4 de septiembre de 1285. De esa forma rompió las líneas de comunicaciones de los invasores franceses en Cataluña y arruinó completamente el poder naval francés de la época. También tomó parte en la batalla de Panissars (1285). Totalmente derrotados, las tropas francesas abandonaron ese año Cataluña.
Los triunfos del almirante de Lauria estuvieron basados en innovaciones técnicas. Los ataques no se basaban únicamente en el abordaje y el uso de la espada, sino en el uso de espolones y de ballestas, ya fueran de mano o, en el caso de las más grandes, montadas en parapetos situados en los barcos.
Al acceder Jaime II al trono de Aragón, tendría que haber cedido el trono siciliano a los angevinos con los que había firmado la paz. Sin embargo, su hermano menor Federico aceptó la corona que le habían ofrecido los sicilianos y luchó por la corona contra los angevinos y su hermano. Aunque al principio Roger apoyó a Federico, poco después se puso al servicio de Jaime. Confiscados sus territorios sicilianos y tildado de traidor, venció al infante Federico en cabo Orlando y Ponza. Firmada la Paz de Caltabellota (1302) entre ambos hermanos, Roger se retiró su condado en Cocentaina, donde murió.
Fue enterrado en Santes Creus, un monasterio cisterciense ahora desierto, al pie del sepulcro de Pedro el Grande de Aragón. También se le dedicó un monumento al final de la Rambla Nova de Tarragona obra del escultor Feliu Ferrer Galzeran.
1 comentario:
para todos los que han entrado en la comunidad: SERIA BUENA IDEA ESCRIBIR ALGO, CUALQUIER MAMADA, POR AQUI...O MEJOR ESCRIBIR UN POST! siempre hay alguien nuevo, pero nadie escribe...malditos...jejejejejeje...
Publicar un comentario